“Mi madre quería independencia, no una residencia asistida”: la familia que decidió construirle una casa en el patio trasero


Construir una casa en el patio trasero para la madre parecía una idea exagerada al principio. Después de meses buscando alquileres y residencias asistidas, la familia terminó entendiendo que el problema no era encontrar un lugar libre, sino uno donde ella realmente quisiera vivir.
La obra terminó convirtiéndose en una vivienda completa con cocina, dos dormitorios y espacios pensados para mantener cierta autonomía sin alejarse de la familia.
En ese sentido, la casa donde había vivido durante más de 20 años ya no tenía sentido para ella sola. Había quedado viuda, sus hijos estaban en California y cada conversación terminaba en el mismo punto: qué hacer ahora.
Mi madre quería independencia, no una residencia asistida: cómo terminó viviendo en una casa construida detrás de la propiedad familiar
La familia encontró una propiedad en California con un patio amplio y espacio suficiente para levantar otra construcción. En ese momento todavía no tenían del todo claro cómo iba a ser la obra.
Con el tiempo, el proyecto fue creciendo. La madre pidió una cocina propia, un segundo dormitorio para recibir visitas y un baño amplio.
En Estados Unidos, este tipo de construcciones se conoce como ADU, sigla de Accessory Dwelling Unit. Muchas funcionan como pequeñas casas independientes dentro del mismo terreno y empezaron a crecer fuerte en ciudades donde el valor inmobiliario se disparó durante los últimos años.
También cambiaron bastante los diseños de este tipo de casas. Antes predominaban espacios mínimos o estructuras prefabricadas, mientras que ahora muchas familias buscan construcciones más cómodas, con mejor circulación, luz natural y ambientes preparados para adultos mayores.
Durante mucho tiempo, tener a padres mayores viviendo cerca parecía una excepción. Hoy empieza a verse más seguido, sobre todo en ciudades donde comprar otra propiedad resulta imposible para muchas familias.
Arquitectos y desarrolladores inmobiliarios explican que crecieron mucho las consultas vinculadas a viviendas multigeneracionales. No solamente para adultos mayores. También aparecen casos de hijos adultos, parejas separadas o familias que necesitan reorganizar gastos.
El patio, además, empezó a adquirir otro valor. Ya no se piensa solamente como espacio verde o lugar recreativo. En muchos barrios suburbanos pasó a convertirse en una reserva de metros disponibles para construir otra unidad.
Eso también modificó el mercado de reformas. Algunas familias transforman garages o quinchos; otras directamente levantan una vivienda nueva desde cero. La diferencia suele depender del terreno, las regulaciones y el presupuesto.
El proyecto de esta familia terminó costando bastante más de lo imaginado al principio. El presupuesto inicial rondaba los 398.000 dólares, aunque después aparecieron nuevos gastos relacionados con terminaciones, instalaciones y equipamiento.
Uno de los problemas más comunes en estas obras son los trámites. Permisos municipales, conexiones eléctricas, aprobaciones técnicas y normas barriales suelen extender los tiempos mucho más de lo previsto.
También hubo demoras por modificaciones sobre la marcha. Algunas decisiones cambiaron cuando la madre empezó a imaginar cómo sería vivir ahí todos los días.
El patio, además, empezó a adquirir otro valor. Ya no se piensa solamente como espacio verde o lugar recreativo. En muchos barrios suburbanos pasó a convertirse en una reserva de metros disponibles para construir otra unidad.
Fuente: www.clarin.com



